DIOS Y LAS RIQUEZAS TANTO DE LOS CRISTIANOS RICOS COMO LOS DEL...

DIOS Y LAS RIQUEZAS TANTO DE LOS CRISTIANOS RICOS COMO LOS DEL EVANGELIO DE LA PROSPERIDAD

Para justificar la codicia por las riquezas, muchos cristianos y siervos de Dios que han sido “prosperados” bajo el formato de la viveza del evangelio de la prosperidad, el Señor en estos momentos les exhorta para que entiendan, se arrepientan y den muestras de sus primeras obras de cambios, de lo contrario, no se irán en el arrebato.

Porque el Señor me dijo: No les permitiré venirse en el arrebato. Los dejaré para la gran tribulación y verán qué hacen con sus riquezas y sus grandes posesiones. A ellos les tocará enfrentar la marca de la bestia y decidir si siguen idolatrando las riquezas en aquel tiempo, o si renuncian dolorosamente a éstas y ser salvos lavando sus vestiduras, emblanqueciéndolas en la sangre de mi Hijo.”

Y el Señor me reveló adicionalmente, que la verdadera interpretación de su palabra respecto de que “es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico al reino de Dios”, (Mt 19:24)  se corresponde con el hecho de que jamás un rico impío tiene derecho a luchar para entrar por esa puerta estrecha que es el reino, porque de hecho ya tiene una puerta ancha que le recibirá, la cual escogió junto al amor ciego por sus riquezas, y  por lo tanto esta puerta estrecha u ojo de una aguja para pasar dificultosamente un camello, descrita en el evangelio, es para los ricos o millonarios “cristianos” que no han mirado la suerte de las viudas, los hambrientos, los desnudos, los extranjeros y todo necesitado con pobreza. Porque aquel que recibió 100 casas, por ejemplo, debe deshacerse de una parte para darla a los pobres.

Claramente está escrito:

“41 Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.

42 Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber;

43 Fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis.” (Mateo 25:41-43).

PARA LOS DEL EVANGELIO DE PROSPERIDAD LA EXIGENCIA ES MAYOR

Y respecto de los ricos o millonarios que se hicieron de grandes fortunas a través del evangelio de la prosperidad, por cuanto amaron más las riquezas que a Dios, e hicieron fraudes para echarle mano a las riquezas bajo la creencia de que “hay que arrebatar”, a estos Dios les avisa que se arrepientan y hagan sus primeras obras de cambios, porque de lo contrario ni si quiera les permitirá arrepentirse en la gran tribulación, porque pecaron deliberadamente a sabiendas de lo estricto que es la justicia de Dios. “7 No habitará dentro de mi casa el que hace fraude; El que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos”. (Sal 101:7).

 “26 Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, 27 sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios.” (Hebreos 10:26-27).

Además, tienen que tomar en cuentas que escrito está: “48 …; porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá”. (Lc 12:48).

La recomendación para este segundo grupo que se enriqueció con el evangelio de la prosperidad y así engañaron y enseñaron a las ovejas, es que se deshagan de una importante cantidad de sus riquezas y las inviertan en los pobres en pobreza crítica extrema, como frutos de arrepentimiento.

También deben confesar a Dios sus pecados y eximirse de continuar predicando un evangelio adulterado, para que el Señor quite la sentencia que tiene sobre estos fraudulentos de la palabra de Dios, la cual es santa. “6 El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.” (1 Jn 2:6).

Ricos de la prosperidad, imiten lo que hizo Zaqueo.

ZAQUEO DIO LA MITAD DE SUS BIENES A LOS POBRES

“8 Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuatriplicado.  9 Jesús dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa;…”.  (Lc 19:8)

DIOS SIEMPRE AVISA ANTICIPADAMENTE

“Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas”. (Amós 3:7).

Hna Ada Luz Camargo de Pineda
La palabra de Dios en la noticia

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