Domingo, Mayo 20, 2018
Cuaresma

Él fue salvo porque a pesar de estar todos atravesando por el tormento de esa terrible crucifixión, su boca habló palabras de justicia y de temor a Dios, mientras que el otro se condenó por haber hablado improperios contra su semejante, que en este caso era Jesús.  “21 La muerte y la vida están en poder de la lengua” (Proverbios 18:21).

Leamos ahora que pasó con aquellos ladrones crucificados junto a Cristo.

Así lo expresa el evangelio según San Lucas, capítulo 23:

17
Uno de esos ladrones está en el Paraíso de Dios, y resucitará el día de la resurrección. Y junto a los vivos que seamos arrebatados, iremos a ocupar el reino, “para que Donde yo esté, vosotros también estéis, dijo Jesús” (Jn 14:3).

 

“40 Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aún temes tu a Dios, estando en la misma condenación?”

Este ladrón JUZGANDO CON JUSTICIA, tuvo el coraje de reprender a su compañero por sus malas obras. Él no se quedó callado ni fue cobarde ante los improperios del otro compañero hacia Jesús. Él mostró misericordia por Jesús, defendiéndole. “9 Abre tu boca, juzga con justicia, y defiende la causa del pobre y del menesteroso.” (Prov 31:9). Ya sabemos para qué debemos abrir nuestra boca.

“41 Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; más éste ningún mal hizo.”

El ladrón que usó justicia hacia el Señor la cual no tuvieron las autoridades y principales, reconoce su pecado y se arrepiente exonerando al Señor, con lo cual seguía JUZGANDO CON JUSTICIA. “3 Hacer justicia y juicio es a Jehová más agradable que sacrificio.” (Prov 21:3).

“42 Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.”

El ladrón, después de haber dado todos aquellos buenos frutos de justicia, mientras padecía, terminó con la expresión más importante: Reconociendo a Jesús como el Rey, expresando deseos de ser tomado en cuenta por Jesús cuando viniera en su reino, aún en las condiciones en que se encontraba compartiendo el tormento de estar crucificado junto a Jesús.

“43 Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.”

Es asombroso de cómo ese ladrón dio buenos frutos de justicia en tan corto tiempo en medio de la agonía que padeció junto a Jesús. No se desenfocó sino que sacó de las buenas cosas que había en su corazón y las puso POR OBRA en aquellos momentos.

EL OTRO LADRÓN QUE NO TUVO MISERICORDIA

No así lo hizo el otro ladrón crucificado, quien habló las malas cosas que estaban guardadas en su corazón. Él fue irrespetuoso y malvado con el Señor, haciendo lo mismo que hicieron las autoridades y los soldados que lo injuriaron y crucificaron, los cuales vociferaban: “Si tú eres el rey de los judíos, sálvate a ti mismo” (Lc 23:37).

Ellos tenían en común que eran ladrones, pero uno tenía un buen corazón y del buen tesoro de su corazón habló todas aquellas cosas justas, mientras que el otro ladrón obró conforme al mal tesoro que había en su corazón y habló de ello por su boca, condenándose.

Tal vez si el otro ladrón hubiera guardado silencio o expresado alguna palabra pidiendo misericordia al Señor, Jesús también le habría salvado, porque al corazón contrito y humillado oye Dios.

“36 Más yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio.

37 Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.”

(Mateo 12:36-37).

He aquí entonces la importancia de usar nuestra boca solamente para hablar cosas de justicia y del temor de Dios, porque ellas, junto a nuestra conversión a Cristo, serán un recurso muy valioso para nuestra salvación.

NUESTRA BOCA Y EL ARREBATAMIENTO:

Que uno de los pecados sobre el cual tenemos que velar  ahora cuya venida del Señor está tan cerca, y tener este asunto bajo control, es precisamente éste de abrir la boca para hablar cosas inadecuadas o injustas, porque si no te arrepientes y sigues ejercitando ese pecado, en vez de VELAR como nos manda el Señor, de tanto practicarlo no vaya a ser que lo ejercites en aquellos días de tinieblas antes del arrebatamiento, y NO SER ARREBATADO.
  • No críticas.
  • No suposiciones.
  • No juzgar.

Pero en cambio, expresa en todo caso

palabras de verdad, aplicando justicia y misericordia y estarás bien.

Amados hermanos, no dejemos de predicar el evangelio por todas partes, porque aún dentro de las últimas horas antes que ocurra el arrebatamiento, en aquellos días de tribulación y de oscuridad, los que se arrepientan dentro de esas horas y deseen irse con el Señor, y permanecen pese a la vigilia, también serán arrebatados el día del rapto. El Señor hará la misma misericordia que hizo al ladrón que estuvo crucificado con él, quien se arrepintió y aceptó al Señor y en aquel instante le concedió estar con él en el Paraíso.

Pero el día que el Señor venga en las nubes, será un acontecimiento tan poderoso y glorioso, que los muertos que están en el Paraíso o salvos en Cristo, resucitarán aquel día para encontrarse con el Señor en las nubes. Ese día este ladrón también comparecerá para estar junto al Señor en su reino.

Les invito a leer lo que el Señor me ha revelado, extendiendo misericordia conforme está escrito en su promesa, que no quiere que ninguna alma se pierda sino que todos vengan al arrepentimiento.

El Señor no quiere que los creyentes mueran en la gran tribulación con tormento parecido o peor al que él tuvo cuando derramó toda su sangre y dio su vida por los pecadores del mundo. Pero también cabe señalar que los que no están velando, por andar cabeceando o con alguna tibieza participando todavía en pecados, pueden correr el riesgo de quedarse ¡Hay que orar y velar!

Evangelio según San Lucas, capítulo 23:

CRUCIFIXIÓN Y MUERTE DE JESÚS
26 Y llevándole, tomaron a cierto Simón de Cirene, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús.
27 Y le seguía gran multitud del pueblo, y de mujeres que lloraban y hacían lamentación por él.
EL SEÑOR LES HABLA DE LA GRAN TRIBULACIÓN A LAS MUJERES
QUE LLORABAN Y HACÍAN LAMENTACION POR ÉL
28 Pero Jesús, vuelto hacia ellas, les dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, sino llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos.
29 Porque he aquí vendrán días en que dirán: Bienaventuradas las estériles, y los vientres que no concibieron, y los pechos que no criaron.

Mateo 24:19-21

19 Mas ¡ay de las que estén en cintas,

y de las que críen en aquellos días!

20 Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni  en día de reposo;

21 Porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido

desde el  principio del mundo hasta ahora, ni la habrá.

30 Entonces comenzarán a decir a los montes: Caed sobre nosotros; y a los collados: Cubridnos.
31 Porque si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, qué no se hará?

Apocalipsis 6:15-17

15 Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes,

los poderosos, y  todo siervo y todo libre, se escondieron en

 las cuevas y entre las peñas de los montes;

16 Y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros,

y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre

el trono, y de la ira del Cordero;

17 Porque el gran día de su ira ha llegado; 

¿y quién podrá sostenerse en pie?

32 Llevaban también con él a otros dos, que eran malhechores, para ser muertos.
33 Y cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, le crucificaron allí, y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda.
34 Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes.
35 Y el pueblo estaba mirando; y aún los gobernantes se burlaban de él, diciendo: A otros salvó; sálvese a sí mismo, si éste es el Cristo, el escogido de Dios.
36 Los soldados también le escarnecían, acercándose y presentándole vinagre.
37 y diciendo: Si tú eres el Rey de los judíos, sálvate a ti mismo.
38 Había también sobre él un título escrito con letras griegas, latinas y hebreas: ESTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS.
39 Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros.
UNO DE LOS MALHECHORES ADEMÁS DE HABER PADECIDO LA CRUCIFIXION JUNTO AL SEÑOR, DEFENDIÓ A JESÚS DE LAS INJURIAS QUE HIZO SU COMPAÑERO, SE HUMILLÓ RECONOCIENDO SU PECADO, ALABÓ AL SEÑOR, Y CONFESÓ AL REY JESÚS COMO SALVADOR Y POR ELLO JESÚS LE SALVA.
40  Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aún temes tú a Dios, estando en la misma condenación?
41 Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; más éste ningún mal hizo.
42 Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.
La salvación la obtiene al haber confesado al Rey
como su Señor, expresando deseos de estar
con él en su reino.
43 Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.
44 Cuando era como la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena.
45 Y el sol se oscureció, y el velo del templo se rasgó por la mitad.
46 Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró.
16
Las heridas de este hombre son leves, comparadas con los destrozos que Jesucristo sufrió: Él molido fue por nuestros pecados. Él quedo terriblemente desfigurado.

TINIEBLAS ANTES QUE EL SEÑOR
APAREZCA EN LAS NUBES PARA EL ARREBATAMIENTO

El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre,

antes que venga el día del Señor, grande y manifiesto.” (Hch 2:20)

Estas mismas tinieblas que duraron tres horas desde la hora

 sexta hasta la hora novena antes que el Señor muriera,

 se corresponde con el tiempo de tinieblas que habrá sobre la tierra

 horas antes del ARREBATAMIENTO.

Y por cuanto será un tiempo de tribulación, estos días

serán propicios para que muchos

inconversos se arrepientan y sean salvos. De allí que hay que

seguir predicando las buenas nuevas del Señor, junto al arrebatamiento

y la gran tribulación. Estas 3 cosas hay que predicar.

“29 E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor; y las estrellas caerán del cielo, y las potencias del cielo serán conmovidas.” (Mt 24:29).
Nota: Estaremos en momentos de oscuridad, pero el Señor aparece radiante y lleno de poderosa luz en medio de aquellas tinieblas, generando tonos de luces de hermosísimos colores que jamás hemos visto. El Señor aparecerá con sus ángeles quienes tocarán trompetas para avisarnos que el Salvador llegó y que los que están preparados y velando, salen hacia arriba en breves momentos.
LA SALVACIÓN ES EL OBJETIVO DEL SEÑOR, POR CAUSA DE ELLO MURIÓ CRUCIFICADO
“21 Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.
(Hch 2:21).
“9 Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. (Romanos 10:9).
Mateo 24:30-31
“30 Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.
31 Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.”

Nota:   Sus escogidos son los que creen y aman su venida. Y estos cristianos están distribuidos a lo largo de toda la tierra, en todas las naciones. No es para una nación en específico.

“9 El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.” (2 Pedro 3:9).

¡Cuánto amor y desbordante misericordia

nos muestra el Señor por el pecador que se arrepiente!

17
Los vivos que saldremos desde la tierra, seremos transformados en un abrir y cerrar de ojos, (1 Co 15:52); y por el poder de su gloria, comenzaremos a ascender vertiginosamente para encontrarnos con el Señor en las nubes.

QUE LOS PECADORES NO VIVAN LO QUE EL PADECIÓ

Jesús no quiere que ninguna alma perezca en la gran tribulación venidera viviendo los mismos tormentos que él vivió, sino que todos vengan al arrepentimiento y permanezcan firmes en su promesa de salvación dada a los que creen.

CRUCIFIXIÓN, DECAPITACIÓN o SER QUEMADOS VIVOS

MÉTODOS DE MUERTES EN LA GRAN TRIBULACIÓN

Por las noticias que vemos día a día, notamos el incremento de la maldad y el avance de grupos terroristas que matan por crucifixión y decapitación; otro terrible tormento que están usando es quemar vivos a los cristianos.

Lamentablemente estos serán los métodos de muerte para los que se queden para la gran tribulación, no importando si son ancianos, niños o adolescentes. Será la maldad del ser humano en toda su expresión. Estas persecuciones y muertes con torturas las impondrá el anticristo.

Ada Luz Camargo de Pineda
La palabra de Dios, en la noticia.

“Padre te doy infinitas gracias por estas revelaciones”.
“29 Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; más las reveladas son para nosotros…” (Dt 29:29).

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